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miércoles, junio 17, 2026

Cannon Fodder (1993): Cuando la guerra era divertida... y eso era precisamente el problema




Algunos títulos retro intentan impresionarnos con gráficos revolucionarios para su época. Otros con historias profundas. Y luego aparece Cannon Fodder, te pone al mando de un puñado de soldados cabezones, te lanza a una guerra absurda y consigue que acabes encariñándote con reclutas llamados Jools, Jops o Stoo antes de enviarlos a una muerte tan prematura como inevitable.

Publicado en 1993 por Sensible Software y distribuido por Virgin Interactive, este clásico mezcló acción, estrategia y humor negro con una fórmula que todavía hoy sigue siendo sorprendentemente fresca. Fue lanzado originalmente para Amiga y posteriormente adaptado a DOS y numerosas plataformas. 


La premisa: dirigir soldados desechables

El nombre no engaña. "Cannon Fodder" significa literalmente "carne de cañón".

Controlamos un escuadrón de soldados en misiones cada vez más complejas: rescatar rehenes, destruir instalaciones enemigas, eliminar tropas rivales y sobrevivir lo suficiente para volver a casa.

La mecánica es simple:

  • Ratón para mover tropas.
  • Clic para disparar.
  • Rezar para que el novato Kevin no corra hacia un campo de minas.

Porque Kevin siempre corre hacia el campo de minas.

Siempre.


Un juego que parecía una broma... hasta que empezaban los funerales

Lo genial de Cannon Fodder es que empieza pareciendo una sátira militar desenfadada.

Los soldados son diminutos.
Los tanques parecen juguetes.
La música tiene un tono burlón.

Entonces uno de tus veteranos muere.

Y después otro.

Y otro más.

Poco a poco el cementerio de la pantalla principal comienza a llenarse de lápidas con los nombres de tus soldados caídos.

Sin necesidad de cinemáticas dramáticas, el juego consigue recordarte constantemente que cada error tiene consecuencias. Muchos jugadores recuerdan precisamente esa mezcla entre humor y tragedia como uno de sus mayores aciertos. 


Apartado gráfico: pequeños muñecos, grandes explosiones

Incluso para los estándares de 1993, los personajes eran minúsculos.

Sin embargo:

  • Los escenarios son variados.
  • Las explosiones siguen siendo satisfactorias.
  • La lectura de la acción es excelente.

La cámara cenital permite controlar rápidamente toda la situación, algo fundamental cuando media pantalla está intentando dispararte.

No es un juego bonito en el sentido tradicional.

Es un juego funcional.

Y eso le sienta de maravilla.


Sonido y música: imposible olvidarla

La canción principal se quedó grabada en la memoria de toda una generación.

"War has never been so much fun..."

Una melodía pegadiza que resume perfectamente la contradicción central del juego: hacer divertida una actividad que claramente no lo es.

La banda sonora de Richard Joseph sigue siendo considerada una de las más memorables de la era Amiga. 


Lo mejor

✅ Jugabilidad inmediata.

✅ Dificultad desafiante pero justa.

✅ Humor negro brillante.

✅ Sistema de progresión sencillo y adictivo.

✅ Sigue siendo divertido más de 30 años después.


Lo peor

❌ Algunas misiones pueden resultar cruelmente difíciles.

❌ La inteligencia artificial de tus soldados a veces parece haber recibido entrenamiento militar por correspondencia.

❌ Perder veteranos duele más de lo que debería en un juego de muñequitos de veinte píxeles.

❌ Puede generar una peligrosa obsesión por reiniciar niveles para salvar a "ese soldado concreto".


Crítica Zarabarandula

Vista desde 2026, la mayor limitación de Cannon Fodder es la falta de profundidad táctica comparada con los juegos modernos.

No hay árboles de habilidades.

No hay sistemas complejos de cobertura.

No existen cien menús distintos para configurar cada soldado.

Y precisamente ahí reside gran parte de su encanto.

El juego entiende que la estrategia no siempre necesita ser complicada para resultar apasionante.

Aun así, una remasterización moderna podría mejorar:

  • La IA de los compañeros.
  • El sistema de guardado.
  • Algunas misiones con picos de dificultad excesivos.

Sin alterar la esencia que lo convirtió en un clásico.


Veredicto Zarabarandula

Nota retro: ★★★★★★★★☆☆ (8,8/10)

Cannon Fodder es uno de esos raros juegos que logra ser divertido, desafiante, satírico y sorprendentemente emotivo al mismo tiempo.

Es una cápsula del tiempo de cuando los videojuegos podían permitirse ser extraños, irreverentes y originales.

Y aunque han pasado más de tres décadas, sigue demostrando que no hacen falta gráficos hiperrealistas para que una explosión bien colocada provoque una sonrisa.

O una tragedia.

Normalmente ambas cosas a la vez.


Descargas y recursos

Jugar online

Descargar versión DOS

Otras versiones

Información histórica

Emuladores recomendados

Proyecto moderno

Si consigues una copia original de los datos del juego, merece la pena investigar Open Fodder, una recreación moderna muy apreciada por la comunidad retro. 


¿Jugaste a Cannon Fodder en los 90?

Cuéntanos en los comentarios cuál fue el soldado que intentaste mantener vivo durante toda la campaña... y cuánto tardó en pisar una mina.

Porque todos tuvimos uno.

Y todos acabamos visitando su lápida. 💀🎮


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